viernes, 2 de marzo de 2012

invernadero construido con botellas de plástico

El Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECYTE), plantel número 8 de la población de Santiago Yolomecatlnos construye un invernadero ecológico construido con envases de plástico de refrescos.

El equipo formado por los estudiantes Karina Magaly Vásquez Noches, Carolina Berenice Aguilar López y Marco Antonio González Rosales, trabajó durante más de un año para idear y preparar el proyecto.


La propuesta obtuvo el cuarto lugar con mención honorífica en la Olimpiada Internacional sobre “Proyectos para un Mundo Mejor” realizado en I-Sweee, Houston, Texas (EEUU), donde compitieron con 70 países de todo el mundo (España, Australia, Francia, Japón, Malasia, Corea del Norte, Australia, Macedonia y Emiratos Árabes entre otros).

Bajo la atenta mirada de 300 jueces aproximadamente, fue seleccionado entre 450 obras de ciencia y tecnología. El invernadero obtuvo un muy buen puesto debido al trabajo que los tres estudiantes realizaron en beneficio del medio ambiente, según cuenta el Biólogo José Antonio Ordaz Santiago, docente de la escuela y responsable del equipo.

Se trata de un cubículo de 8 metros de largo por 2.5 de ancho ensamblado con botellas de refrescos de 2.5 litros recogidos de las calles por estudiantes del CECYTE. Por su parte los tres estudiantes desean "que el prototipo sea tomado por las comunidades del mundo para la siembra y cosecha de hortalizas, pues aparte de ser muy económica su construcción, al utilizarlo estaremos poniendo un granito de arena para no seguir contaminando nuestro planeta", señalaron.La intención de estos jóvenes es la de rescatar, reciclar y darle uso a tanto bote de plástico tirado por las calles, servir de prototipo para la producción de frutas y verduras en los patios de las casas, e incluso dar grandes producciones para su comercialización ya que es posible construirlo con las dimensiones que se precise.
Además son económicos, con un costo aproximado a los 7 mil pesos (aprox. 400 €), contra uno construido con el plástico industrial más sencillo que cuesta más de 70 mil pesos (4000 €).

Fuentes:




Otra iniciativa de invernadero de botellas plásticas es el propuesto por el INTA (instituto nacional de tecnología agropecuaria). Llevado a cabo por los alumnos de 6º año de la especialidad agropecuaria del CBU Y CER Rural de la localidad de Washington, provincia de Córdoba (Argentina), a cargo de la profesora Claudia Arbillaga.

Debe situarse en un terreno, no inundable y a pleno sol, y previamente alisado o emparejado. Se hacen los pozos para colocar los postes, en este caso colocamos 3 postes para los lados más largos y dos postes para los más cortos, contando uno más para la puerta. Se clavan los postes (se entierran 0’50 m). Después se marca una zanja o canaleta en donde irán enterradas las columnas de botellas para mejorar su fijación. 

Es necesario clasificar las botellas descartando las que por su tamaño no van a encastrar. En la base de cada columna se coloca una botella entera, luego se encastra una nueva botella a la cual se le ha cortado la base y así sucesivamente.

Cuando la columna alcanza la altura deseada la última botella se corta donde comienza el embudo del pico para luego insertarla en forma invertida.

Para la sujección de las columnas se colocan entre poste y poste dos tiras de alambre bien tenso que servirán de guía. Luego se sujetan tres tiras largas y dobles de alambre a diferentes alturas del primer poste, una tira a 5 o 10 cm del nivel del suelo, la segunda en el medio del poste y la tercera 5 o 10 cm antes de llegar al final del poste. Estas tiras servirán para tejer las columnas de botellas.



Las columnas de botellas se van colocando enterradas unos centímetros en el suelo para lograr más estabilidad, se coloca una y se entrecruzan los alambres que colocamos en el poste , el alambre superior , medio e inferior al mismo tiempo.

Una vez colocada la primer columna, se hace lo mismo con la segunda columna y así sucesivamente, hasta completar una pared y fijar la última columna de la pared al próximo poste. Esta solución surge como respuesta al problema que se presenta el modelo de invernadero original, el cual no resistía la fuerza del viento y no lograba gran estabilidad.
De esta forma se construyen las paredes, a medida que se van juntando botellas plásticas se hacen las columnas y se colocan tejiéndolas.

El techo puede ser con botellas plásticas utilizando el mismo sistema de tejido de columnas. Debe armarse en el suelo y se colocará una vez armado sobre alambres guía . También puede hacerse de plástico pero lleva un gasto mayor.

Para la puerta se hace un recuadro con listones de madera que se forra con plásticos transparentes, o con botellas.

Después de armarla se coloca usando alambre a modo de bisagra.

Para aumentar el espacio disponible dentro del invernáculo, se pueden armar escalones o estantes de madera, o simplemente ladrillos block con una madera en la parte superior de los mismos. De esta forma los envases o cajones se ubican a diferentes niveles ahorrando mucho espacio. También se puede colocar un sistema de riego por goteo o aspersión.

La durabilidad del sistema es de aproximadamente 10 años. Cuando las botellas se pongan oscuras o se rompan, se desarma la columna reemplazando las botellas dañadas y se vuelve a tejer.

Este tipo de estructuras puede realizarse tanto a nivel urbano (patio de una casa de barrio), o a nivel rural, ya que el tamaño es variable según el gusto y necesidad del consumidor.

Se trata de un sistema económico y de fácil construcción. Las botellas en forma de columna permiten formar una cámara de aire que circula por dentro de la misma atemperando las condiciones climáticas y aislando mejor que el polietileno. Además, elimina del medio ambiene un material contamienante cuya degradación es prácticamente nula.

La medida del invernadero en este caso es de 4 x 2’5 m, y la de los postes de 2.5 a 3.5 m. Se emplean entre 1500 y 2000 botellas, depende de cómo las ensartemos.


Fuentes:


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