Durante la intervención de Manu Fernández en Equiciudad 2011 "Ciudades a escala urbana", surgió un debate muy participativo entre los asistentes que afortunadamente no quedó en el aire, si no que desencadenó relaciones y reacciones diversas. Pretendemos compartir una pequeña parte de lo que allí sucedió con el objetivo de abrir debate, además de contribuir en una pequeña parte a la difusión del Congreso Equiciudad y sus contenidos.
Para ello contamos con la colaboración de dos compañeros que han aportado su visión de lo que fue la sesión, y las conclusiones personales que han obtenido: Marina Blázquez (@Marina_In_Bilbo) y Pedro Hernández (La Periferia Doméstica: @laperiferia).
¿Qué nos plantea Manu?
Manu Fernández plantea en la mesa de debate la necesidad de entender la crisis como elemento que ha de reconfigurar y transformar la gestión urbana en un futuro inmediato. Además expone la idea del “urbanismo adaptativo” entendida como nueva dinámica de actuación por un lado, como estrategia de preparación frente al cambio climático por otro, y como táctica de intervención en la ciudad ante el modelo actual de planificación que él mismo define como "jerárquica, centralizada e institucional".
¿Encajan las actuaciones hasta ahora realizadas con la idea de un modelo de sostenibilidad urbana equilibrado? Empezamos a darnos cuenta (más como ciudadanos que como arquitectos) de que el modelo de ciudad basado en grandes proyectos, en la concepción de la arquitectura como producto y marca, la pérdida de los espacios públicos por parte del ciudadano, el concepto de urbanismo como asegurador del producto inmobiliario y la idea de la multicentralidad espacial no han obtenido el resultado deseado…
Con gran acierto desde nuestro punto de vista, pone en valor las propuestas (pequeñas pero personalizadas) que estos años atrás han ido desarrollándose a la sombra de este “urbanismo infaestructurista”. Aboga por un cambio radical en las políticas urbanas. La emergencia de estas “acciones", nos aporta una nueva manera de entender y vivir nuestro entorno, y empieza a revalorizar el papel del ciudadano en la configuración espacial, social y cultural de su propia ciudad.
¿Cómo debemos actuar?
De los estándares predecibles a la “customización adaptativa”Es el momento de construir alternativas. Manu Fernández destaca cuatro elementos indispensables para el correcto desarrollo de la nueva arquitectura:
· Activar las capacidades físico-sociales de la población
· La rehabilitación exhaustiva de barrios, “La gran reconversión”
· La recuperación ciudadana de las infraestructuras
· La reconquista del espacio público
Estos “pasivos urbanos” existentes en forma de edificios, locales, equipamientos e infraestructuras se nos antojan irrecuperables. ¿Por qué no convertir, o mejor dicho, reconvertir esos espacios en dotaciones públicas? Nos muestra varios ejemplos que demuestran las grandes posibilidades que ofrecen estos proyectos: MeanWhile Project, Renew Newcastle… Es muy posible que, en un futuro inmediato, el papel del técnico sea el de intermediario con los agentes implicados en acciones locales de este tipo.
Manu Fernández plantea en la mesa de debate la necesidad de entender la crisis como elemento que ha de reconfigurar y transformar la gestión urbana en un futuro inmediato. Además expone la idea del “urbanismo adaptativo” entendida como nueva dinámica de actuación por un lado, como estrategia de preparación frente al cambio climático por otro, y como táctica de intervención en la ciudad ante el modelo actual de planificación que él mismo define como "jerárquica, centralizada e institucional".
¿Encajan las actuaciones hasta ahora realizadas con la idea de un modelo de sostenibilidad urbana equilibrado? Empezamos a darnos cuenta (más como ciudadanos que como arquitectos) de que el modelo de ciudad basado en grandes proyectos, en la concepción de la arquitectura como producto y marca, la pérdida de los espacios públicos por parte del ciudadano, el concepto de urbanismo como asegurador del producto inmobiliario y la idea de la multicentralidad espacial no han obtenido el resultado deseado…
Con gran acierto desde nuestro punto de vista, pone en valor las propuestas (pequeñas pero personalizadas) que estos años atrás han ido desarrollándose a la sombra de este “urbanismo infaestructurista”. Aboga por un cambio radical en las políticas urbanas. La emergencia de estas “acciones", nos aporta una nueva manera de entender y vivir nuestro entorno, y empieza a revalorizar el papel del ciudadano en la configuración espacial, social y cultural de su propia ciudad.
¿Cómo debemos actuar?
De los estándares predecibles a la “customización adaptativa”Es el momento de construir alternativas. Manu Fernández destaca cuatro elementos indispensables para el correcto desarrollo de la nueva arquitectura:
· Activar las capacidades físico-sociales de la población
· La rehabilitación exhaustiva de barrios, “La gran reconversión”
· La recuperación ciudadana de las infraestructuras
· La reconquista del espacio público
Estos “pasivos urbanos” existentes en forma de edificios, locales, equipamientos e infraestructuras se nos antojan irrecuperables. ¿Por qué no convertir, o mejor dicho, reconvertir esos espacios en dotaciones públicas? Nos muestra varios ejemplos que demuestran las grandes posibilidades que ofrecen estos proyectos: MeanWhile Project, Renew Newcastle… Es muy posible que, en un futuro inmediato, el papel del técnico sea el de intermediario con los agentes implicados en acciones locales de este tipo.










